Nuestra mente tiende a hacer todo personal, como si todo lo que pasa a nuestro alrededor fuera un reflejo directo de nuestro valor.
Pero no lo es.
Y aprender a soltar esa idea es libertad emocional.
✨ Aquí va un ejercicio que te puede ayudar:
“No es sobre mí”
Objetivo: Entrenar tu mente para observar antes de reaccionar emocionalmente.
Paso 1: Identifica el disparador
Piensa en una situación reciente que te dolió o incomodó. Ej: “No me respondieron el mensaje”, “Mi jefa me habló seco”, etc.
Paso 2: Haz una pausa consciente
Antes de reaccionar o engancharte, repite mentalmente:
“Esto no necesariamente tiene que ver conmigo.”
Este simple recordatorio te da espacio para regularte emocionalmente.
Paso 3: Escribe 3 explicaciones alternativas
Dale a tu mente otras opciones para interpretar la situación. Por ejemplo:
Tal vez está ocupada y no ha visto el mensaje.
Quizá tuvo un mal día.
Puede que ni se haya dado cuenta de cómo me habló.
Esto te saca del egocentrismo emocional y te lleva al pensamiento flexible.
Paso 4: Repite el mantra diario
“Yo no controlo lo que otros hacen, pero sí cómo me lo tomo.”